Te levantas por la mañana y una de las cosas que te pasan por la cabeza es lo último que pensaste anoche: “quiero hacer yoga temprano… ¡mañana sí!”. En ti, sabes que es posible que te estés volviendo a engañar y que ya hasta proponértelo te de pereza, puesto que si no lo cumples otra vez te volverá ese cargo de conciencia que ya conoces











Log in to comment or register here.